Si estás buscando prácticas y no tienes ni idea de por dónde empezar, tranqui.
Aquí no venimos a soltarte un “elige bien porque es tu futuro” ni frases de LinkedIn motivacional. Pero sí te vamos a decir algo claro: elegir una buena empresa para hacer prácticas puede marcar (mucho) la diferencia.
Y no hablamos solo de que te den trabajo o no después. Hablamos de que te sientas útil, que aprendas algo que te sirva, que no te pasen el día pidiendo cafés y que no salgas de ahí con más dudas que certezas. ¿Entonces, cómo saber si una empresa es buena para hacer prácticas? Spoiler: no se trata solo del nombre o de si su web es bonita. Hay formas reales de saberlo. Y aquí te las contamos.
Empieza por lo básico: ¿qué estás buscando tú?
Antes de analizar si una empresa mola o no, piensa en ti.
Porque no todas las prácticas buenas lo son para todo el mundo.
Pregúntate cosas como:
- ¿Qué te gustaría aprender?
- ¿Qué áreas te llaman más?
- ¿Qué tipo de empresa encaja contigo? ¿Startup? ¿Agencia? ¿Gran empresa?
- ¿Prefieres que te den tareas muy marcadas o moverte en un entorno más libre?
Cuanto más claras tengas tus respuestas, más fácil será identificar si una oferta encaja contigo o es un “bueno, al menos es algo”.
Cómo saber si una empresa es buena para hacer prácticas (de verdad)
Ahora sí, entremos en materia. Aquí van los puntos clave que te pueden ayudar a detectar si una empresa merece la pena o no.
1. Búscalos en internet (y no solo en su web)
Lo típico: lees la web de la empresa, todo suena genial, pero luego entras y es otra cosa. Para evitar ese susto, investiga por tu cuenta:
- Glassdoor o Indeed: mira valoraciones de empleados y ex empleados. Si hay opiniones de gente que ha hecho prácticas, aún mejor.
- LinkedIn: ¿Qué tipo de cosas publican? ¿Mencionan al equipo o solo comparten logros de la empresa? ¿Hay personas que hayan hecho prácticas ahí y luego hayan crecido?
- Google: busca “[nombre empresa] prácticas opiniones”, a veces la gente cuenta sin filtro su experiencia.
2. ¿Tienen un plan o se lo inventan sobre la marcha?
Una buena empresa para hacer prácticas suele tener un mínimo de estructura:
- Onboarding decente.
- Alguien que te acompaña.
- Objetivos claros desde el primer día.
- Feedback y seguimiento.
Si en la entrevista te sueltan un “bueno, ya veremos en qué te metemos”, sospecha. No tiene por qué ser todo súper cerrado, pero sí debería haber una idea de para qué te están cogiendo.
Que aprendas algo es clave (parece obvio, pero no lo es)
Muchas veces elegimos una empresa por el nombre, pero luego el trabajo es una lista de tareas repetitivas sin mucho sentido.
Mejor elegir un sitio donde realmente puedas meter mano y aprender algo que te sirva después.
¿Cómo saber si eso va a pasar?
- Pregunta directamente en la entrevista qué tipo de proyectos tocan.
- Investiga a ex practicantes en LinkedIn: ¿en qué trabajaron? ¿Qué herramientas usaron? ¿A qué se dedican ahora?
Unas buenas prácticas no son solo experiencia: es experiencia útil.

¿Listo/a para trabajar en 3 meses?
Descubre Future Marketers, un programa de Marketing para estar trabajando en 3 meses.
¿Tienen pinta de contratar luego o no?
No todas las prácticas acaban en contrato, ni falta que hace.
Pero si una empresa tiene la costumbre de contratar a sus becarios/as, es buena señal. Significa que invierten tiempo en formarte bien y que valoran el talento joven.
Puedes fijarte en:
- Si lo dicen en la oferta o en la entrevista.
- Si en LinkedIn ves gente que pasó de “intern” a “junior” en poco tiempo.
- Si tienen programas de prácticas con continuidad.
No hace falta que firmes tu futuro ahí, pero saber que hay posibilidades siempre suma.
Cultura y valores: sí importan
Puede que aprendas mucho, pero si el ambiente es tóxico o te tratan como si no pintaras nada, no vas a tener una buena experiencia. Y eso también cuenta para decidir si una empresa es buena para hacer prácticas.
Cosas a tener en cuenta:
- ¿Cómo hablan del equipo en sus redes?
- ¿Tienen políticas de conciliación, salud mental, diversidad?
- ¿El liderazgo es cercano o piramidal?
- ¿Hay gente joven en el equipo o serás la única persona becaria del planeta?
No es que tenga que ser el paraíso, pero al menos que te sientas parte del equipo.
También cuenta si te lo puedes permitir
No todo es filosofía y valores. A veces, lo práctico pesa:
- ¿Dónde está la empresa? ¿Vas a tener que cruzarte media ciudad?
- ¿El horario te permite compaginarlo con clases?
- ¿Hay opción de remoto o híbrido?
- ¿Pagan algo? Aunque sea un plus para transporte o comida.
Si te va a costar más de lo que te aporta, quizá no sea la mejor opción para ti ahora mismo.
Habla con alguien que ya haya hecho prácticas ahí (vale oro)
Una fuente de información brutal.
Busca en LinkedIn o pregunta a tus profes, conocidos o antiguos alumnos. Si consigues hablar con alguien que ya hizo prácticas ahí, pregúntale sin rodeos:
- ¿Qué tal fue la experiencia?
- ¿Qué aprendiste?
- ¿Te sentiste acompañado/a?
- ¿Repetirías?
Nada como alguien que ya pasó por lo que tú vas a vivir.
El sector también importa
A veces no es la empresa en sí, sino el tipo de proyectos que tocan.
No es lo mismo hacer marketing en una ONG que en una marca de zapatillas. Ni diseñar para un festival de música que para una consultora.
Pregúntate:
- ¿Con qué temas disfrutas trabajando?
- ¿Qué tipo de empresas te gustaría tener en tu portfolio?
- ¿Qué tipo de proyectos te motivan?
Si tienes dudas, prueba cosas distintas. Nadie te obliga a tenerlo todo claro ya.
Red flags: señales de que es mejor buscar en otro lado
Apunta estas señales, porque muchas veces se ven antes de entrar:
🚩 No tienen claro qué vas a hacer.
🚩 Nadie te va a acompañar.
🚩 No te dan feedback ni seguimiento.
🚩 Hay rotación constante de becarios.
🚩 Todo suena a “necesitamos manos”, no a “vamos a ayudarte a crecer”.
🚩 Opiniones online bastante chungas.
Si algo no te cuadra, hazle caso a esa intuición. Las prácticas no tienen por qué ser perfectas, pero tampoco un drama.
El resumen de todo esto es que tú también tienes poder de decisión
Elegir unas prácticas no es “lo que te toque”. Es tu tiempo, tus ganas y tu primer paso en el mundo laboral. Así que más vale que merezca la pena.
Ahora ya sabes cómo saber si una empresa es buena para hacer prácticas: no te quedes solo con lo que parece, investiga, pregunta y elige pensando en ti.
Y si quieres que te echemos una mano, en aurorajobs puedes encontrar cursos, formaciones y recursos pensados justo para este momento en el que estás. Comparas, eliges y vas a lo seguro.
Porque hay muchas formas de empezar, pero empezar bien se nota.





